Dejar el pañal al estilo Montessori
Contrario a lo que se pensaba anteriormente, el pañal no se quita cuando el adulto lo considera adecuado, más bien el niño empieza a dejarlo cuando su sistema central nervioso ha madurado.
Podemos saber que un niño está listo para iniciar el proceso teniendo en cuenta las siguientes señales:
- Manifiesta incomodidad por llevar pañal y empieza a quitarselo por sí solo.
- Es capaz de subir y bajar sus pantalones sin ayuda.
- Puede subir y bajar las escaleras combinando sus dos pies.
- Es capaz de saltar con los pies juntos.
Una vez identificamos al menos tres de estas cuatro señales, María Montessori mencionaba una serie de pasos que nos ayudarán a acompañar adecuadamente al niño durante el proceso de dejar el pañal:
1. Cámbiale el pañal en el baño siempre, así comenzará a ubicar que ese el lugar adecuado y lo relacionará con los deseos de ir al baño.
2. Cámbiale el pañal de pie, como ahora lo harás en el baño, lo harás de pie. Es un poco complicado las primeras veces, pero al poco tiempo te darás cuenta que es más rápido y fácil que acostado en el cambiador.

3. Permite que te acompañe al baño y que vea como es la rutina, para ayudarle a comprender que todos vamos al baño y la mejor manera en la que los niños aprenden es con el ejemplo de mamá y papá.
4. Regálale un bañito y prepárale su propio espacio en el baño, puedes ponerle sus toallitas húmedas, papel, algún libro, un botecito de basura. Un espacio en el que el pueda “jugar a ir al baño” o sentarse contigo mientras tú vas. Quizás las primeras veces solo se siente, poco a poco el te pedirá incluso que le quites el pañal y se sentará en el bañito, aunque quizás no haga pipi ni popo, es parte del proceso y del juego, esta bien.
5. No lo pospongas y en cuanto muestre la madurez para dar el paso, denlo juntos. No lo pospongas, hay niños que están listos para dejar el pañal, pero a veces mamá no tanto, entonces decide posponerlo para después, esto retrasará más el proceso si no se le brinda prioridad.
6. No pañales entrenadores, este es el punto más importante de todos. No pañales entrenadores, le pones un calzoncito y te preparas con muchas mudas de ropa, incluso podrías ponerle zapatos “tipo crocs” por si llegara a tener algún accidente que es muy normal.

Maria Montessori decía que los niños de tres años son capaces de tomar y servirse agua en un vaso de vidrio, ella decía que no darles el vaso de vidrio es valorar más al vaso que al conocimiento de su hijo.
Si el vaso se rompe, les enseñas una lección muy importante a los niños y es que en la vida hay consecuencias, la consecuencia de tirar un vaso es que se rompe, así que los niños se vuelven cuidadosos de forma autónoma.
Esa es una oportunidad de aprender que no les brinda un vaso de plástico.
Regresando al pañal, si tú le pones pañal entrenador a tu hijo lo estás privando de aprender esta valiosa lección, el necesita darse cuenta por sí mismo de la consecuencia de no alcanzar a llegar al baño, necesita sentirse un poquito mojado para poder “apretar esfínteres” y correr al baño, necesita poder ver, sentir, oler, vivir lo que pasa si no va a al baño. Que lo aprenda con sus sentidos.

7. Evita hacer comentarios negativos, no hagas comentarios burlones, ofensivos ni regaños a un niño después de haber tenido un accidente, por el contrario se hacen comentarios del tipo “ hay no te preocupes eso es súper normal al principio”, “ a todos nos ha pasado” “ a todos nos pasa” “ yo cuando era chiquito y empecé a ir al baño…..” ya que un accidente a la hora de estar aprendiendo a ir al baño, es algo normal.
Está comprobado que un niño que aprende con calzoncitos y no con pañal entrenador aprende más rápido a ir al baño no solo en el día, si no también en la noche y aunque es más complicado para mamá y papá, pero deben estar conscientes y convencidos de que es una forma de valorar más el aprendizaje del niño, que a la limpieza en casa. Después de todo, a partir de este punto es un proceso súper rápido que si lo hacemos bien no debe durar más de un par de semanas en volverse un experto a la hora de ir al baño.
8. Acompáñalo al baño, así como él te acompañaba al baño a ti,, bueno ahora te toca a ti acompañarlo a él, siéntate con él en el baño, puedes poner un banquito que esté a su altura y platica con él, hazle sentir acompañado, eso lo liberara un poquito del estrés que provoca las primeras veces.

Hay niños que se estriñen en cuanto dejan el pañal, es normal, es más fácil hacer pipi, que popo en el bañito las primeras veces, y todo tiene una razón emocional, si lo acompañas al baño y platicas con él, le haces ameno el momento, y será más fácil para él y por favor no lo apresures y déjalo que se tome su tiempo.
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