Sentirse ignorado por los padres debido al uso excesivo de la tecnología es una de las problemáticas cada vez más comunes para los niños de todo el mundo, que les hace creer que tal vez no sean tan valiosos y que lo que tienen que decir quizá nunca sea tan importante, afectando directamente su autoestima y su capacidad de relacionarse con otros.
Cuando los padres observan más la pantalla de su móvil que los ojos de sus hijos, los niños empiezan a perder el vínculo afectivo que les permite confiar en sus padres y su guía, pues aunque para los adultos las cosas de los niños generalmente no son tan importantes, para ellos siempre se trata de asuntos relevantes y valiosos.
Incapacidad para comunicar las emociones

El tener un padre ausente que no le enseñe a gestionar sus emociones adecuadamente, hará que el niño olvide cómo comunicar lo que siente, además de cómo percibir las emociones en los demás de manera asertiva.
Además el ejemplo de los padres es la mayor influencia de los niños, así que fácilmente imitan el patrón de uso excesivo de la tecnología, que a tan temprana edad funciona en el cerebro del niño como un narcótico que genera dependencia, al que se le atribuyen diferentes trastornos del sueño y la alimentación, además de conductas agresivas y bloqueos en el aprendizaje.
¿Cómo evitar que la tecnología afecte nuestro hogar?
La tecnología es neutra, es decir no es buena ni mala y los resultados que se obtengan con ella solo dependerá de la forma como se utilice. Te compartimos 4 consejos que te ayudarán a dar un uso responsable a tus dispositivos tecnológicos:
1. Regula el tiempo de uso y cúmplelo. Tanto padres como niños deben tener un tiempo específico para el uso de estos dispositivos. De esta manera se evita que usar el dispositivo se convierta en una adicción. Anúnciale a tu hijo que estarás un tiempo en el móvil, pero que, si te necesita, siempre puede contar contigo.
2. Prioridades claras. Recuerda que lo urgente jamás reemplaza lo importante. En el tiempo que compartes con tu hijo, él es la prioridad, así que aparta las distracciones. Cada vez que quiera contarte algo que para él es importante, no olvides mirarlo a los ojos y disponerte completamente para escucharlo, conectando con la conversación de manera responsable y respetando profundamente el tiempo que comparten juntos.

3. Papá y mamá regulan tiempo y contenido. Los niños no deben utilizar los dispositivos fuera de la vista de quién los cuida. Vigila que el contenido al que tiene acceso de acuerdo a su edad sea apropiado y restringe el tiempo frente a cualquier dispositivo. Un niño menor de 7 años no debe permanecer por más de una hora al día frente a una pantalla.
4. Fuera dispositivos de la mesa familiar. Establece normas claras de uso y enséñalas con tu ejemplo. La hora del desayuno, el almuerzo o cena deben ser espacios en familia, donde el niño, además de adquirir habilidades sociales, es escuchado y tenido en cuenta. Evita el uso de los dispositivos en estos espacios.
Aplicando la tecnología positivamente
Usar responsablemente la tecnología, no solo significa optimizar los tiempos de uso, sino además aprovechar al máximo los beneficios que esta nos ofrece, principalmente en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
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¡Mil gracias por leernos!
¡Feliz Crianza!